Música

Esta asignatura promueve a la música como una experiencia activa en la cual el desarrollo de la creatividad por medio de la experimentación es un pilar fundamental. Ofrece también un espacio para trabajar habilidades y actitudes que colaboran en la formación integral del alumno y le proporcionan logros en su autorrealización y autoestima adquiriendo un rol significativo en su vida.

Documentos curriculares

Ficha Bases Curriculares 2012

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Bases Curriculares 2012 - Capítulo introductorio 1° a 6°

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Bases Curriculares Música 1° a 6°

Orientaciones Curriculares

Introducción a Música en los Programas de Estudio

La asignatura de Música como experiencia activa es una invitación al desarrollo de la creatividad y la experimentación. Su aporte en cuanto al área afectiva del estudiante es clave para una formación integral: un estímulo a la fantasía, la imaginación y el sentido lúdico; la exploración y la creatividad.

A lo largo de la historia, la música ha servido al ser humano para plasmar sus ideas, sensaciones y emociones a partir de la combinación de sonidos y silencios. Todas las culturas hacen música: es uno de los modos que tienen de crearse una identidad y de trascender, e igualmente, es una forma de conocer, caracterizar e identificar los diferentes grupos humanos. La música, como lenguaje artístico, comprende facultades perceptivas, emocionales y cognitivas, con gran énfasis en la imaginación, la colaboración y la organización. La música existe en la medida en que cada individuo y cada grupo humano participan permanentemente de ella por medio de la escucha, la creación, la interpretación, la difusión, la reflexión y el disfrute.

La música puede ser transmitida, enseñada y aprendida, lo que permite su socialización y goce. De allí surge el fundamento de una educación musical amplia, inclusiva y participativa. Ella se constituye como un área específica del aprendizaje en que se busca conocer, facilitar y promover diversas formas de acercarse e involucrarse con la música como un lenguaje dinámico y generativo que permite que todas las personas pueden aportar a ella, de modo que incluye en su ejercicio y aprendizaje a todos los individuos, con sus capacidades y limitaciones de cualquier índole. En este sentido, el trabajo en equipo y la colaboración son habilidades fundamentales que se derivan del quehacer musical en grupo, y son parte de una educación musical integral.

La música como experiencia activa es una invitación al desarrollo de la creatividad y la experimentación. Se considera la creación musical como una forma de desarrollar la capacidad de enfrentar desafíos, generar ideas, resolver problemas, tomar decisiones y construir de manera individual y cooperativa. La creación en música implica integrar los conocimientos y las experiencias de cada estudiante con los aprendizajes adquiridos en la asignatura, para consolidarse en una interpretación o en una creación totalmente novedosa.

El aporte de la asignatura de Música en el campo afectivo es clave para una formación integral: es un estímulo a la fantasía, al desarrollo de la imaginación y del sentido lúdico, la exploración y la creatividad. Se trata de una instancia privilegiada para estimular la curiosidad, el asombro y la apertura a nuevos aprendizajes. Ofrece también un espacio para trabajar actitudes y habilidades sociales y afectivas, el equilibrio, la serenidad, el desarrollo de sentimientos de confianza básica en el saberse aceptado y protegido. La música es una actividad que proporciona al alumno logros en su autorrealización y su autoestima y adquiere así un rol significativo en su vida.

En virtud de lo anterior, las presentes Bases Curriculares enfatizan elementos fundamentales que debiera tener una educación musical actual para este ciclo, y pueden resumirse en los siguientes puntos:

1. Todo lo que se hace en clase de música debe ser musical: En la clase de música se debe hacer música. es decir, escuchar, interpretar, crear, comentar, analizar e investigar. Esto significa que lo que se hace en clase y las actividades relacionadas con la disciplina deben considerar que la música es, en esencia, un fenómeno sonoro. Es a partir del sonido, que la clase de música puede abarcar una enorme gama de propósitos y actividades.

2. Integración de los componentes de la música: Se debe comprender la música desde su totalidad, integrando el lenguaje musical, sus elementos (las cualidades del sonido, el silencio, la melodía, el ritmo, la textura entre otros) y procedimientos como reiteraciones, contrastes, patrones, variaciones, etcétera con su propósito expresivo. Para que se pueda hablar de expresión musical deben coexistir sonidos organizados y su propósito expresivo. De esta manera, los estudiantes podrán comprender la música como un fenómeno integrado y no a través del estudio aislado de sus partes.

3. Integración de la música con otros medios de expresión: Los medios de expresión artística (literario, musical, corporal y visual) tienen un origen común: la capacidad de asombro y observación del ser humano, la necesidad de volcar la interioridad y la capacidad de crear. En la asignatura de música se promueve la integración de estos medios para un doble propósito: comprender mejor la música, los otros medios de expresión artística y sus procesos generativos. Integrar la música con las otras artes permite que se enriquezcan, complementen y suplementen mutuamente así como también abre posibilidades para que se descubran nexos, se establezcan comparaciones y se comprenda mejor la esencia de la expresión artística.

4. Conservación y transmisión musical: Las bases priorizan el desarrollo de habilidades y conocimientos musicales que permitirán al estudiante comprender, valorar y disfrutar la música y participar activamente de ella. En todas las culturas la conservación de las expresiones musicales se ha dado por medio de la transmisión oral y/o la transmisión escrita las cuales actualmente están vigentes y validadas. En este contexto el momento y modo de incorporar la grafía musical tradicional no se estipula explícitamente, dado el contexto de nuestra realidad educacional. No obstante lo anterior, el programa afirma que es muy recomendable que los estudiantes estén siempre en contacto con partituras musicales tanto convencionales como no convencionales e interactúen con ellas a la medida de sus posibilidades.

5. El repertorio musical: para cada nivel, las presentes Bases Curriculares proponen un repertorio, que tiene como fin proporcionar al estudiante la oportunidad de conocer e interactuar con músicas de variados contextos y culturas, teniendo a la propia como punto de partida. Este repertorio se ajusta a los intereses y las necesidades de los alumnos en cuanto a su calidad, variedad y cantidad. Se sugiere un repertorio a interpretar, que corresponde a las posibilidades técnicas del nivel en que se encuentran los estudiantes. Por otra parte, se propone también un repertorio para escuchar que abarca variados géneros y estilos, de duración adecuada. Los ejemplos son sugerencias que apoyan al docente en sus propias elecciones de acuerdo a sus preferencias, necesidades y recursos.

6. Profundización y ejercitación: Para que los estudiantes logren los conocimientos y las habilidades que la asignatura de Música propone, se requiere amplia práctica y ejercitación. Para que los aprendizajes se consoliden, progresen y se profundicen, es necesario que el profesor asigne tiempos para la práctica de las habilidades que definen las Bases Curriculares. 

Organización Curricular Música

La asignatura de Música se estructura en torno a tres ejes fundamentales que estarán presentes en todos los niveles y de las Actitudes.

La asignatura de Música se estructura en torno a tres ejes fundamentales que estarán presentes en todos los niveles. Estos permiten tener una mirada comprensiva de los énfasis mencionados. El trabajo con cada uno de ellos y su interrelación propiciará a los alumnos una visión más amplia y completa de la música.

1. Ejes

  • Escuchar y apreciar
     

Este eje tiene como meta generar constantes espacios de escucha activa por parte de los estudiantes, con el fin de apreciar los sonidos y la música y reflexionar sobre ella. En primer lugar, implica descubrir los sonidos y las músicas que lo rodean, avanzando luego a conocer y analizar aspectos técnicos y expresivos del lenguaje musical, fomentar conexiones personales entre la música y las propias vivencias y emociones, y finalmente permitiendo el análisis, la apreciación y la crítica musical. Una escucha activa permitirá a los alumnos nutrir sus opiniones personales y sus creaciones a partir de su respuesta frente a lo escuchado.

Escuchar: vinculada directamente a los sentidos, se entiende la escucha activa como la actividad de educar la atención, recibir, interpretar y comprender la información que proviene de la audición. Sin embargo no existe una sola audición ya que cada persona incorpora sus experiencias y subjetividad frente al estímulo sonoro. En consecuencia, el resultado dependerá de la experiencia y la práctica particular de cada estudiante, y constituirá una experiencia distinta para cada uno. Es una actividad central en música y está presente en todas las instancias de la asignatura.

Apreciar: consiste en estimular la sensibilidad y el goce estético de los alumnos a partir de expresiones y obras musicales. El desarrollo de la apreciación permitirá a los estudiantes comunicar las ideas, las sensaciones y las emociones que les produce la música que escuchan, con crecientes grados de elaboración aplicando sus experiencias y conocimientos adquiridos.

Se debe considerar la utilización de todos los medios tecnológicos que hoy permiten enriquecer la audición. El uso de internet, software educativos y otras herramientas son un medio de aprendizaje y un verdadero aporte al alumno y a la música, pero no son un fin en sí mismo.
 

  • Interpretar y crear

Este eje incorpora toda actividad musical que surge como expresión. En música la respuesta frente a lo escuchado puede producirse a través de la interpretación o mediante una creación completamente novedosa. Interpretar y crear surgen como los dos componentes fundamentales de este eje.

Interpretar: La interpretación musical se entiende como la práctica de tocar y cantar obras o expresiones musicales con un fin comunicativo y expresivo por medio del cuerpo, la voz, objetos y/o instrumentos. En la educación básica, los juegos musicales tienen un papel importante en el desarrollo de esta habilidad, ya que, junto con lograr destrezas motrices necesarias, fomentan la creatividad y la musicalidad en el alumno, y también habilidades sociales fundamentales tanto para el quehacer musical como para la vida. La interpretación se focalizará hacia una expresión comprensiva, personal y creativa.

Crear: la música es un lenguaje generativo, por lo que la creación es fundamental en el conocimiento, la transmisión y el enriquecimiento de la música. La creación contempla todo aporte que el alumno pueda realizar en el ámbito sonoro, desde una pequeña variación en un esquema rítmico o melódico, una improvisación, experimentaciones sonoras con un fin lúdico o expresivo, hasta la creación de una obra completa. A partir del juego musical, la experimentación, el conocimiento sistemático de diferentes técnicas, el desarrollo paulatino de ciertas habilidades y la profundización en el lenguaje musical, el alumno podrá enriquecer su trabajo creativo, lo que contribuirá a una mayor motivación hacia su aprendizaje y ampliará sus formas de ver, escuchar y apreciar el mundo musical.

Se propone un modelo flexible del proceso creativo, centrado en la generación de ideas personales y en la retroalimentación constante del docente y de los estudiantes. Especialmente en los primeros niveles, existen muchas actividades y juegos que abordan únicamente algunos de estos aspectos, pero igualmente favorecen el desarrollo de la creatividad. La creación es un proceso complejo, que implica no solo generar ideas, sino planificar un proceso y concretarlo en una propuesta musical.

El siguiente diagrama muestra el proceso creativo completo, aunque es posible trabajar las etapas de forma independiente y en distinto orden.
 

  • Reflexionar y contextualizar

La reflexión es parte integral del proceso de crecimiento musical y personal de los estudiantes. Este eje abarca el pensar y analizar acerca de la actividad musical en el aula y también comprender el fenómeno musical en diferentes lugares y culturas, y el contexto en que se originan. Es fundamental que los alumnos, mediante el contacto con expresiones musicales, puedan a la vez conocer y apreciar sus propias fuentes culturales y respetar las de otros, ampliando así su visión tanto de la expresión musical como de la diversidad humana.

Reflexionar: La reflexión implica que cada estudiante debe ser capaz de descubrir y comunicar, a la altura de su edad, qué y cómo ha podido aprender de la actividad musical, de sus compañeros y de sí mismo. Esto le permitirá ampliar su visión del mundo y profundizar en el autoconocimiento y en el desarrollo del pensamiento crítico respecto de sus propias creaciones y audiciones.
Relacionar los elementos y los procedimientos musicales con su propósito expresivo, y la música con otros medios artísticos y con otras áreas de aprendizaje, es también parte fundamental de este eje. Mediante la reflexión, los alumnos descubrirán que actitudes como la atención, el respeto, la tolerancia y la solidaridad permiten un buen desempeño en la escuela y en otras dimensiones de su vida.

Contextualizar: La contextualización se relaciona con el hecho de que las distintas músicas surgen en un entorno geográfico, histórico, social y cultural específico; de ahí la importancia de conocer cómo han formado y afianzado identidades en las diversas latitudes y épocas. Cada alumno es portador de diversas experiencias musicales, propias de su contexto familiar, social y cultural, y estas experiencias aportarán e influirán en la actividad musical de toda la clase. Poner en común las distintas experiencias tiene como fin desarrollar una actitud de interés y respeto frente a otras manifestaciones musicales y culturales, comenzando desde las de sus pares, la de su comunidad y país, hasta la de otros lugares y tiempos. En consecuencia, es fundamental conocer, estudiar y valorizar las diferentes expresiones musicales locales y regionales, como una forma de acercarse a la reflexión musical desde el propio contexto de los estudiantes

2. Actitudes

Las bases curriculares de Música promueven un conjunto de actitudes para todo el ciclo básico, que derivan de los Objetivos de Aprendizaje Transversales (OAT). Dada su relevancia en el aprendizaje, estas se deben desarrollar de manera integrada con los conocimientos y las habilidades de la asignatura.

Las actitudes aquí definidas son Objetivos de Aprendizaje, que deben ser promovidos para la formación integral de los estudiantes en la asignatura. Los establecimientos pueden planificar, organizar, desarrollar y complementar las actitudes propuestas de acuerdo a las necesidades de su propio proyecto y su realidad educativa. Las actitudes a desarrollar en la asignatura de Música son las siguientes:

a) Demostrar disposición a desarrollar su curiosidad y disfrutar de los sonidos y la música.
b) Demostrar confianza en sí mismos al presentar a otros o compartir su música.
c) Demostrar disposición a comunicar sus percepciones, ideas y sentimientos, mediante diversas formas de expresión musical.
d) Reconocer y valorar los diversos estilos y expresiones musicales.
e) Reconocer la dimensión espiritual y trascendente del arte y la música para el ser humano.
f) Demostrar disposición a desarrollar su creatividad, por medio de la experimentación, el juego, la imaginación y el pensamiento divergente.
g) Demostrar disposición a participar y colaborar de forma respetuosa en actividades grupales de audición, expresión, reflexión y creación musical.

Orientaciones Didácticas Música

La siguiente sección presenta las consideraciones que se deben tener para preparar y desarrollar una clase de música: espacios óptimos, duración, Objetivos de Aprendizaje a trabajar, indicadores de evaluación de los mismos y materiales necesarios.

Orientaciones, sugerencias y requisitos para un eficaz desenvolvimiento de la clase de música:

El espacio físico

La actividad musical requiere de un espacio físico especial. La sala en la cual se realicen las actividades musicales debe estar situada en algún lugar en el cual exista poca contaminación acústica y al mismo tiempo dotado de aislación para evitar la contaminación externa a la sala. Dentro de ella debe haber espacio para que los alumnos se puedan desplazar libremente, puedan tener una postura cómoda y relajada para escuchar música y donde puedan instalarse cómodamente a trabajar con su material sonoro Por otra parte, es deseable que esta sala cuente con los muebles adecuados para depositar y guardar ordenadamente todo el material que se usa en clase. Una buena práctica es enseñar e involucrar a los alumnos en el cuidado de los instrumentos musicales y demás implementos y cómo deben depositarse en lugares específicos y ordenados para su almacenaje.

La siguiente sección proporciona orientaciones, sugerencias y requisitos para un eficaz desenvolvimiento de la clase de música.

El ambiente psicológico

El ambiente de confianza y respeto dentro del aula serán fundamentales para despertar el interés creativo y el entusiasmo por el hacer. El docente tiene aquí una labor fundamental ya que es en este clima que se podrá desarrollar al máximo el potencial de cada uno y habrá un crecimiento tanto musical como humano en cuanto a descubrimiento, entrega y desarrollo de la autoestima. Esto implica elegir en qué momentos se precisa de la autodisciplina, el orden y el silencio para acometer la tarea y cuando los estudiantes puedan volcar con confianza su creatividad.

La importancia del juego en educación musical

Los componentes de la música y su práctica en las actividades de clases deben estar acompañados de procesos lúdicos, los que aportan un aprendizaje significativo y el disfrute de los alumnos, motivándolos a involucrarse en la tarea. El juego es inherente al niño, estableciendo así una virtuosa conexión entre su natural vida sensorial, afectiva y cognitiva con las actividades propuestas en la clase. El juego también es inherente al arte ya que ambos comparten elementos tales como la exploración, la interacción y dominio, la imitación, la imaginación y la organización en base a códigos y reglas.

Elementos del lenguaje musical y su transmisión

Los elementos del lenguaje musical (sonidos y silencios, sus cualidades, procedimientos y recursos) y su propósito expresivo constituyen el centro de la música. Estos elementos se han conservado y transmitido en el tiempo tanto en forma oral como escrita siendo ambos medios efectivos y ricos para asegurar su transmisión a las nuevas generaciones. Cada uno de ellos se ha servido de estrategias de enseñanza propias y cada docente tiene la posibilidad de aplicarlas en su sala de clases.

  • La transmisión oral entrega oportunidades tan significativas como el aprendizaje por repetición de pequeñas frases, al estímulo a la memoria auditiva, las posibilidades de improvisación y la soltura interpretativa entre otros.
     
  • La transmisión escrita tanto convencional como no convencional entrega indicaciones precisas de interpretación lo cual ha permitido, aparte de su conservación en el tiempo, la creación de un lenguaje en sí mismo y la posibilidad de componer y transmitir música que sin ella no podría haber existido.
     
  • El docente puede aplicar ambos modos de transmisión de acuerdo a las circunstancias pedagógicas que le corresponda aplicar y siempre recordando que la finalidad de su accionar será el hacer música.
     
  • La lectoescritura musical.

A partir de la orientación anterior se proponen las siguientes sugerencias para aplicar en la sala de clases:

  • Es necesario que los estudiantes tengan la oportunidad de interactuar con grafías tanto convencionales como no convencionales y que éstas sean el fruto del quehacer musical y no de una aproximación meramente teórica
  • Se debe fomentar desde los primeros años y a través de toda la enseñanza que los estudiantes propongan modos de graficar sus descubrimientos y aportes musicales
  • Es altamente recomendable que los estudiantes tengan las partituras de las obras que interpretan aunque no necesariamente sean capaces de decodificarlas en su totalidad ( al igual que en el lenguaje verbal, el alumno sabrá que hay un modo de escribir los sonidos y quizás puede ir descubriendo algunas generalidades a través de la revisión personal)
  • Sería ideal que el profesor escribiera en pentagrama aportes musicales (ideas, ritmos, melodías, etcétera) de los propios alumnos por las mismas razones descritas anteriormente además que el estudiante se sentirá valorado en su propio quehacer y descubrirá el sentido los códigos escritos de la música
  • La práctica de un instrumento melódico se verá altamente favorecida con la ayuda de partituras pero éstas no pueden transformarse en el centro o razón de ser de la interpretación instrumental
  • Junto con la valoración de las grafías musicales es importante que los estudiantes tomen conciencia que la música va más allá de una partitura y que la música reside en la organización de los sonidos y muchas sutilezas que no siempre son posibles de ser graficadas a pesar de la gran evolución de ésta
  • Se recomienda que la ejercitación de la lectoescritura esté siempre en un marco de musicalidad y se relacione con la música que los estudiantes están vivenciando

La importancia de los ejes en la planificación del año escolar

Los ejes son los elementos centrales que estructuran la asignatura. Para ello se debe lograr un equilibrio entre éstos el cual debe estar presente tanto en la planificación del año como de una clase. Puede que en una sesión o una unidad exista una tendencia a desarrollar más uno de los ejes pero esto se equilibrará dándole más énfasis a los otros en la próxima clase o unidad.

La integración con otras asignaturas

La clase de música debe ser un elemento importante en el trabajo mancomunado entre las distintas asignaturas del currículum. La adecuada planificación docente antes del inicio de un período o año escolar permite proponer objetivos y actividades que son de mutuo beneficio para las asignaturas involucradas. Ya se ha señalado la estrecha relación que existe entre la música y los otros medios de expresión. A continuación se proponen algunas sugerencias de cómo integrar otras asignaturas con la música:

  • Área del lenguaje con música: descubrimiento de la riqueza sonora y fonética de las palabras, relación frases y puntuaciones en lenguaje y música, ritmo en música y poesía, conciencia que una canción incorpora ambos lenguajes, musicalización de cuentos, pequeñas dramatizaciones, música para acompañar lecturas poéticas etcétera.
  • Área idiomas extranjeros con música: interpretación de canciones en idiomas extranjeros, descubrimiento de la sonoridad y fonética de este idioma etcétera.
  • Área de artes visuales con la música: sonorizar cuadros o imágenes, pintarlo que les sugiere la música, relacionar las manifestaciones visuales , arquitectónicas y musicales de una cultura o período, ilustrar canciones, crear afiches y escenografías para sus presentaciones musicales etcétera
  • Área de educación física con la música: relacionar sonidos con movimientos corporales, desplazamiento libre a partir de ritmos y músicas, juegos musicales, creación e interpretación de coreografías, etcétera
  • Área de historia, geografía y ciencias sociales con música: ambientación geográfica e histórica de las músicas escuchadas e interpretadas, relación de la música con indumentaria y costumbres, interpretar música vestidos a la usanza de la época y el estilo musical, etcétera


  • Procurar en todo momento que lo que se hace en clase esté en directa relación con la música

La música es en esencia un fenómeno sonoro. Es a partir del sonido que la clase de música puede abarcar una enorme gama de actividades: tocar un instrumento, cantar, escuchar música, componer y crear, apreciar y disfrutar de ella en sus aspectos estéticos y emocionales, expresarla por medio de movimientos corporales, reflexionar, discutir, escribir sobre la música entre otros, toman como fuente el sonido. La clase de música, entonces está centrada en la actividad sonora y la reflexión, análisis y contextualización está concebida como fruto de esta acción y experimentación personal.

El estímulo a la reflexión


La clase de música no es solo ejercicio y práctica musical. La reflexión es necesaria pero la experiencia precede a la reflexión. Asimismo sin reflexión no hay crecimiento ya que esta última implica el uso del lenguaje: explicar el fenómeno musical a través de la lengua es un poderoso estímulo al uso de la imaginación y a la ampliación y comprensión del vocabulario de cada alumno. Cada persona tiene su modo propio de percibir y vivir una experiencia y sus impresiones son valiosas tanto para él como para los demás. Es por ello que se invita siempre a una reflexión de las actividades a partir de preguntas sugerentes y abiertas, que permiten una respuesta variada y rica evitando preguntas y actitudes estereotipadas que no llevan a un verdadero crecimiento. Si la experiencia ha sido enriquecedora es muy probable que los alumnos espontáneamente comuniquen sus reflexiones.

Un ejemplo de pregunta que lleva a respuesta estereotipada es "¿Les gustó?" Los alumnos tenderán a contestar a coro y sin pensar un "sí" o un "no" y probablemente no queden abiertos a seguir una conversación más allá de su respuesta. Se sugiere a cambio hacer preguntas como: ¿Habían escuchado algo así en otras ocasiones? ¿Qué les llamó la atención de lo que escucharon? ¿Qué creen ustedes que pretendía el músico que hizo esta obra? o ¿Qué habría pasado si....? De este modo se invita a pensar, comparar, descubrir, desarrollando la capacidad de fundamentar opiniones fijándose en todos los aspectos posibles. Así mismo, variar el modo de presentar esta actividad le dará frescura y novedad a la misma.

Contextualizar una experiencia musical en su momento histórico y/o geográfico, en su ocasionalidad y sentido también permite profundizar tanto en la música como en el quehacer humano y gracias a ello la reflexión podrá ser más profunda y significativa. A partir de ésta, cada alumno podrá aportar sus propias experiencias lo cual también enriquecerá este aspecto. La contextualización que se entregue a los estudiantes deberá estar adaptada a la edad, las circunstancias y las experiencias previas de los alumnos así como su propio contexto.

La experimentación y la creación

Todos los métodos de enseñanza de la música en niños enfatizan que se debe abrir el espacio a la experimentación y al descubrimiento, desarrollando la capacidad de asombro y la imaginación, al mismo tiempo que la inquietud por saber y conocer. Proponer o descubrir nuevas formas de realizar la interpretación de instrumentos musicales o el canto; variar una melodía o frase musical; cambiar ciertos parámetros por gusto personal, entre otros, son actos creativos simples de los alumnos que el docente debe acoger e incorporar a la praxis de la clase de música. Inhibir o rigidizar estos procesos produce muchas veces resultados en exceso uniformes que se contraponen a la esencia experimental del arte musical. Esto no debe entenderse como una relajación en la necesaria disciplina que debe existir en las acciones de interpretación musical como cantar en grupo o tocar instrumentos en conjunto.

Interpretación vocal e instrumental

En la sala de clases, la interpretación instrumental y vocal tienen como objetivo la participación y el acercamiento del estudiante a la música. No se puede concebir exactamente igual a una clase de instrumento en la cual el objetivo es lograr un gran dominio técnico e interpretativo.

En la sala de clases conviven diferentes intereses, experiencias y aptitudes que el profesor debe aprovechar como retroalimentación para todos.

La escucha atenta y participativa es fundamental en la interpretación musical. Es a partir de la escucha que podemos generar aprendizajes significativos, que comprendan tanto aspectos técnicos (entradas, silencios, dinámicas, etcétera) como las actitudes necesarias para la buena interpretación grupal (compromiso, disposición participación, respeto, etcétera).

Algunas de las dificultades en la interpretación instrumental surgen de los diferentes ritmos de aprendizaje de los estudiantes, de la complejidad de cada instrumento, entre otros. Es importante asignar tareas de modo que todos tengan sensación de logro. Por ejemplo: dar la oportunidad de tocar un pedal u ostinato simple a los que presentan alguna dificultad, permitir el trabajo en grupos pequeños, incentivar a los estudiantes a ayudarse entre ellos, etcétera.

El desarrollo de las habilidades interpretativas se logra con la práctica, lentamente. Gran parte de la clase será destinada a esto ya que la interpretación irá madurando con el tiempo. Es por ello que el docente deberá buscar modos novedosos y estimulantes de trabajar este aspecto evitando la repetición mecánica.

Es importante planificar el trabajo de las obras que se van abordar. Por ejemplo, si hay un intervalo difícil en una pieza vocal, se sugiere ensayarlo separadamente antes de enseñar y ejercitar la canción completa de modo que cuando éste aparezca, ya esté logrado. Esto mismo puede suceder con una combinación rítmica o con un dedaje complejo en algún instrumento.

Los registros de los estudiantes con respecto a su propio trabajo y el de sus compañeros es un material valioso para todos ya que permiten conocer qué y cómo se perciben. Estos registros servirán para la futura evaluación y planificación del docente, igualmente, ayudarán a los estudiantes a ser conscientes de sus progresos y áreas de crecimiento.

Es fundamental que el profesor procure mantener un ambiente de interés, concentración, confianza y respeto fomentando el aprendizaje entre pares.
Dar herramientas adecuadas a los estudiantes para que puedan resolver los problemas tanto técnicos como interpretativos de forma individual o grupal que puedan surgir es vital en el crecimiento musical.

Incentivar a los estudiantes a utilizar sus instrumentos musicales y habilidades adquiridas en los trabajos de creación, incorporando éstos a la interpretación instrumental. La creación de pedales, interludios, ostinati, etcétera son buenas formas de cohesionar ambas experiencias.
Por último, contar con un repertorio variado de modo que los estudiantes puedan ampliar sus experiencias y al mismo tiempo, incorporar en la medida de lo posible, repertorio propuesto por ellos hace su experiencia musical aún más significativa.

Repertorio

La clase de música se enriquece con un variado repertorio, representativo de diferentes culturas y géneros del amplio espectro sonoro que la humanidad ha producido a lo largo de la historia. Se recomienda en primer lugar la audición, práctica y reflexión de la música que les es más familiar a los alumnos, provenientes de sus contextos familiares y locales, incluyendo la que proporcionan los medios de comunicación masiva. A partir de esta realidad, el repertorio puede ampliarse a la música del país y sus distintos ámbitos geográficos, al contexto continental y a diferentes formas y géneros de música. En esta elección no hay recetas o caminos establecidos pero la orientación enfatiza la apertura gradual de la sensibilidad auditiva de los alumnos a "otras" músicas y culturas. Se cumple así uno de los objetivos primordiales de la educación musical, que es ampliar el imaginario sonoro de los estudiantes, los que se ven sometidos y presionados por una fuerte direccionalidad ejercida por la industria musical y los medios.

Las obras y expresiones musicales no tienen edad por lo cual una música recomendada en 3° básico para un cierto propósito puede ser perfectamente utilizada en 1° o 6° con un propósito similar o diferente. Es muy recomendable además re escuchar música así como también interpretar canciones ya conocidas agregando elementos nuevos como por ejemplo acompañamientos instrumentales, otras voces etcétera.

La flexibilidad en la planificación

Al planificar se debe tener en cuenta lograr un equilibrio entre la gran cantidad y variedad de aspectos que conforman una clase de música entre las cuales puede mencionarse: 

  • alternar actividades conocidas con otras nuevas
  • preocuparse que las actividades constituyan un desafío al alumno pero que al mismo tiempo pueda tener sensación de logro.
  • procurar que en la sala de clase reine un ambiente de interés junto al hacer bien hecho.
  • En la planificación de las actividades y elección de materiales, el profesor se debe orientar a que los estudiantes puedan descubrir aquellos aspectos específicos que él quiere trabajar. Esto no significa inhibir otros descubrimientos y aportes que puedan hacer los alumnos, por el contrario, se sugiere que el profesor aproveche esos comentarios para enriquecer sus clases. En este sentido, el docente deberá tener clara su planificación hasta el último detalle, pero al mismo tiempo deberá tener la flexibilidad de adaptarse a la situación que le toque vivir en el momento específico en que esté con su grupo curso. Para ello, junto a haber realizado su planificación de forma clara debe contar con actividades alternativas.
  • Esta flexibilidad también incluye el considerar a cada estudiante como ser humano único e irrepetible y ser consciente de las necesidades especiales que pudiesen existir en algunos de ellos. Para esto el profesor deberá adaptar en muchos casos la planificación general buscando el modo de incluir a estos alumnos para que también pueden participar activamente y crecer en experiencias, conocimientos  y habilidades.


Orientaciones para la planificación de clases


La planificación, ya sea de una clase, una semana, una unidad o un año deberá basarse en los principios de las bases , los ejes, y los objetivos de aprendizaje así como las consideraciones expuestas en las orientaciones didácticas.

Como premisa, el profesor tener claro el o los objetivos a lograr. Si el profesor se hace la pregunta previa ¿Qué quiero lograr?, tendrá claro su meta con lo cual la o las actividades que elija serán congruentes con éste.

Al momento de planificar las clases, se sugiere que el profesor planee un inicio de la clase, desarrollo y cierre de la misma. Entre estas tres etapas, se espera que al menos el 75% de la clase se dedique al hacer musical.

En el inicio, se recomienda comenzar la sesión con una relajación, una imaginería o un juego que permita al estudiante condicionarse para la actividad musical. Durante el desarrollo se espera trabajar el repertorio, los contenidos y habilidades específicas de la clase. Debe recordarse que es muy útil guardar registros sonoros y audiovisuales de toda o parte de la clase tanto como retroalimentación para los estudiantes como para el registro del profesor, los que pueden ser clave para la planificación de las clases venideras.

Para el cierre de la clase, en los últimos minutos, es recomendable realizar una puesta en común con los estudiantes a modo de evaluar la actividad o actividades y extraer las ideas principales trabajadas, identificando fortalezas y áreas de crecimiento.

Sugerencia de planificación de una clase

A continuación se presenta un ejemplo de planificación de clases que recoge las consideraciones que se acaban de presentar. En ésta se indica la duración, Objetivos de Aprendizaje a trabajar, indicadores de evaluación de los mismos, sugerencias de actividades a realizar, tiempo estimado para cada una de ellas y materiales necesarios, así como notas explicativas.

Sugerencia de una clase de Música para 5° básico:

  Bloque de 45 minutos
I Unidad


Indicadores de evaluación

 

  • Se expresan corporalmente a partir de música de origen americano y popular
  • Escuchan atentamente expresando sus impresiones por diferentes medios (verbales, corporales,
  • visuales, musicales) con mayor conciencia
  • Cantan y tocan música de diversos orígenes
  • Tocan sus instrumentos melódicos o armónicos cuidando su sonoridad
  • Participan con responsabilidad en sus presentaciones (traen el material, ensayan sus partes,
  • están concentrados, están listos en el momento indicado etcétera )
  • Aplican conocimientos y habilidades aprendidas
  • Demuestran naturalidad en sus presentaciones musicales


Objetivos de aprendizaje

  • Expresar sensaciones, emociones e ideas que les sugiere la música (OA 2)
  • Escuchar música (OA 3)
  • Cantar y tocar instrumentos (OA 4)
             Presentar su trabajo musical (OA 6)
  Actividad Sugerida
INICIO
Materiales: no requiere
*Tiempo: 5 minutos


OA 2 Expresar sensaciones, emociones e ideas que les sugiere la música
OA 3 Escuchar música

 El profesor invita a los alumnos a desplazarse por la sala mientras escuchan un vals (por ejemplo  un vals peruano o un vals chilote). Se les pide que con su cuerpo vayan marcando el pulso y los acentos que puedan percibir. Luego, en grupos, acuerdan un movimiento para destacar los acentos de la música, puede ser agachándose, levantando un brazo, etcétera. Nuevamente escuchan la música y cada grupo va realizando su movimiento de a uno para que todos puedan observarse.
 

DESARROLLO
Materiales: Instrumentos musicales
*Tiempo: 20 a 25 minutos

OA4 Cantar y tocar instrumentos

Los estudiantes recuerdan y repasan el repertorio abordado hasta ahora. Escriben el listado en la pizarra y con ayuda del profesor van nombrando los aspectos técnicos e interpretativos que trabajaron en cada obra,  por ejemplo: qué instrumentos musicales se utilizaron, cómo se utilizó la voz, dificultad en las entradas y finales, etcétera. Luego el curso se divide en grupos de seis a ocho integrantes y escogen una canción para ensayar. Se reparten instrumentos musicales requeridos por cada grupo señalando que también pueden utilizar sonidos corporales para complementar su interpretación. El profesor destinará el tiempo necesario  para que cada grupo pueda identificar y resolver algún aspecto de la canción que les parezca más complejo junto con apoyar en su solución durante el ensayo.
 
CIERRE
Materiales:
Instrumentos musicales
*Tiempo: 10 a 15 minutos

OA 6 Presentar su trabajo musical

El profesor invita a los grupos a compartir su trabajo musical. En cada presentación se motivará a los compañeros que escuchan a que puedan aportar con sus comentarios y sugerencias al trabajo del resto del curso. El tiempo destinado a cada grupo será el suficiente para que cada uno pueda expresarse.
 


* Los tiempos asignados son una estimación ya que una actividad puede extenderse a más de una clase de acuerdo a la temática abordada. Muchas veces en trabajos de interpretación grupal se necesita más de una clase para ensayar el repertorio y para que cada grupo alcance a mostrar sus avances.
 















 

La evaluación en la asignatura de Música

La evaluación también es fundamental para que el profesor pueda entregar retroalimentación a sus estudiantes así como pueda adaptar su planificación de acuerdo a cómo van desenvolviéndose éstos.

En música será el trabajo musical mismo la base de la evaluación: su proceso, su producto final y las reflexiones en torno a este quehacer. Si bien las distintas formas de participar de la música (audición, creación, interpretación y reflexión) requieren distintos tipos de evaluación, lo importante en la evaluación en música es notar el crecimiento personal de cada alumno.

En este proceso las percepciones y la opinión tanto del educador como de los estudiantes son necesarias y valiosas para así poder crearse un panorama completo del proceso enseñanza-aprendizaje.
Se tiende a confundir calificación con evaluación. Se podría decir que la calificación es la transformación lo más adecuada posible de una serie de factores que inciden en el proceso de enseñanza-aprendizaje del estudiante en un número o concepto.
Para ello el docente ha tenido que evaluar (o sea tomar en cuenta y sopesar) en más de una ocasión y de diferentes maneras el actuar de sus alumnos.

  • Evaluación formativa: en el desarrollo de las habilidades musicales tales como la interpretación y creación es fundamental la constante interacción con el profesor. Los comentarios orales del momento son vitales en este proceso y son parte de la tradición del aprendizaje musical. Es probable que para cerrar un ciclo y seguir adelante el profesor evalúe en forma más específica para lo cual podrá valerse de una pauta especialmente elaborada para la ocasión. En el caso del desarrollo de la escucha musical se aplicará el mismo criterio. Los estudiantes estarán permanentemente escuchando y volcando sus impresiones por diferentes medios (verbales, corporales, visuales y musicales). Tanto el profesor como los estudiantes se beneficiarán de los aportes de cada integrante de la sala. Todos estos comentarios servirán de base para ir guiando los criterios de evaluación de esta actividad.
  • Evaluación sumativa: En la educación musical este tipo de evaluación corresponde generalmente al cierre de un ciclo el cual puede ser compartido con una audiencia. Para que esta evaluación sea significativa es imprescindible incorporar los procesos previos en la calificación final.

Instrumentos de evaluación

A continuación se presentan algunas sugerencias para la evaluación, considerando la amplia gama de instrumentos existentes. Estos ejemplos corresponden a formas de evaluación que permiten a los alumnos demostrar sus habilidades y conocimientos dentro de la hora de clase y al mismo tiempo permiten al profesor y alumnos obtener información para seguir creciendo.

  1. Uso de registro auditivo y visual: este tipo de registro es particularmente útil para analizar y evaluar los trabajos de interpretación y creación musical, ya sea individual o grupal. Además, por la facilidad y accesibilidad que aporta actualmente la tecnología, permite que esta herramienta sea usada por los mismos estudiantes, generando de por sí una forma eficaz de autoevaluación.
     
  2. Registro anecdótico: estos son descripciones de comportamientos y actitudes que se consideran importantes por parte de los alumnos. El docente anota situaciones que se estima deben estar presentes, incluyendo algunas manifestaciones novedosas o creativas por parte de un alumno o un grupo de alumnos. Este tipo de evaluación lo podrá realizar el profesor en cualquier ocasión como por ejemplo mientras observa a sus estudiantes trabajando, o después de una actividad en la cual todos han participado y cuenta con algunos minutos para recordar los hitos significativos.
     
  3. Autoevaluación y coevaluación: consiste en que un alumno o un grupo de ellos, luego de finalizada una tarea, puedan anotar una serie de factores que determinaron su trabajo. Ello les permite tomar conciencia de los desafíos que se enfrentan al hacer música, cuáles fueron sus áreas de crecimiento, que elementos o dificultades descubrieron en el trabajo en conjunto y como podrían mejorarlo en el futuro. Asimismo la autoevaluación permitirá al estudiante a descubrir cómo aprende (metacognición), cómo aprenden sus compañeros y cómo pueden ayudarse mutuamente. La autoevaluación es una herramienta valiosa que permite tomar conciencia al alumno de que él es el responsable y parte fundamental de su propio aprendizaje. Es muy recomendable que los profesores incorporen diferentes modos de realizar estas evaluaciones (registros, opiniones, listas de cotejo, ensayos, etcétera) con lo cual los estudiantes tendrán diferentes alternativas de expresar y comunicar sus ideas.
     
  4. Portafolio: es una herramienta útil para guardar en una carpeta o similar actividades como la audición musical, completando entonces un registro de lo escuchado en clase de forma ordenada y con un propósito determinado.

Por ejemplo luego de una audición musical, el alumno podrá agregar comentarios personales y podrá investigar aspectos que le llamaron la atención. Se podrá también agregar una ficha con información fundamental de la misma, como tipo o género de música, contexto cultural o geográfico, autor, intérpretes etcétera.

El portafolio se podrá transformar en una "bitácora" del curso en la  cual exista cierto material que todo estudiante tendrá tales como las fichas de datos, las partituras de las obras a interpretar, los dibujos y comentarios escritos de sus audiciones, el material audiovisual (si fuese posible), sus apuntes, partituras convencionales o no convencionales de sus creaciones y cualquier material complementario que el estudiante y el profesor estimen conveniente. Esta herramienta es una evidencia para el profesor del trabajo en clase del alumno y a su vez es útil para el alumno para ordenar y clasificar las experiencias de sus clases.

Es importante que el profesor ayude y guíe al estudiante en su portafolio el cual puede ser realizado en forma individual o en grupos pequeños de dos a cuatro alumnos. Al final de una unidad o del año, la revisión del portafolio en conjunto servirá también como repaso y reforzamiento de lo realizado en clases.

Presentación o difusión de lo realizado en clases: siendo la música una expresión y comunicación humana, tanto en su proceso como en su realización está presente la exposición, divulgación o difusión de mostrar ante otros el trabajo realizado. Parte importante de la música como actividad artística es darla a conocer y estas presentaciones son fundamentales y necesarias en el proceso de aprendizaje. Éstas se constituyen en instancias altamente formadoras que se destacan por el desarrollo de la auto superación, el alcance de metas así como permiten llevar el trabajo de ejercitación musical a un punto de maduración tal, que compartirlo será un desafío y un goce.

Los aportes desde las otras artes y asignaturas (tales como escenografías, programas con datos del contexto de la obra e ilustraciones, la incorporación de la expresión corporal entre otros), serán un gran complemento y permitirán tanto a los estudiantes como al público invitado comprender mejor la música presentada.

Para calificar un trabajo de este tipo es fundamental que el profesor tome en consideración tanto el proceso como el producto y que la presentación sea una instancia más del proceso enseñanza aprendizaje, donde se aprende también de los errores y de cómo se enfrentan y solucionan en el momento. En la medida que los estudiantes se sientan comprometidos e involucrados en la preparación (a medida de sus posibilidades) es más probable que su desempeño sea mejor a que si lo siente ajeno.

Pautas de evaluación

Preparar un conjunto de criterios (enunciados, preguntas, etcétera) que ayuden a evidenciar conductas positivas o a mejorar por parte de los alumnos, es fundamental en el proceso evaluativo. Será una ayuda para el docente no sólo porque le dará criterios para evaluar sino que por medio de éstos el docente estará revisitando sus objetivos nuevamente y sopesando si éstos son realmente significativos para el crecimiento de sus estudiantes. Los indicadores de evaluación serán también fundamentales en este proceso.

Junto con preocuparse de establecer criterios claros y basados en los objetivos, se recomienda que se inserten otros más amplios  que podrán entregar datos que ayuden al crecimiento de los estudiantes como por ejemplo: "¿Qué aspectos podrían trabajarse más y mejor?", ¿"Qué más descubrí de mis alumnos?" o "¿Qué otro elemento o procedimiento musical se trabajó?"

Se propone que los criterios de evaluación comprendan aspectos tanto específicos de la especialidad como actitudinales. Es importante también que se contemplen tanto los procesos como los productos. Con esto el docente podrá tener una mayor comprensión del trabajo así como mayor información para ayudar a sus estudiantes en el proceso de enseñanza -aprendizaje.


 

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