Retención escolar

Retención escolar
El indicador Retención escolar considera la capacidad que tiene un establecimiento educacional para lograr la permanencia de sus estudiantes en el sistema de educación formal.

El indicador utilizado evalúa el porcentaje de estudiantes por establecimiento que permanece en el sistema escolar durante un año escolar determinado, definiendo a este grupo como aquellos estudiantes matriculados en el establecimiento menos los desertores.

Para que un estudiante sea considerado desertor se debe cumplir la siguiente condición:

  • Un estudiante se considera desertor si, luego de estar matriculado en un establecimiento, no aparece en los registros escolares por dos años consecutivos, o si no termina un año escolar y no se matricula en ningún establecimiento durante todo el año siguiente.

Para que la deserción de un estudiante sea atribuible a un establecimiento se deben cumplir las siguientes condiciones:

  • El estudiante que desertó cursó al menos un año completo en dicho establecimiento.
  • El establecimiento es el último en el que estuvo matriculado el estudiante que desertó.

¿Por qué es importante la retención escolar?

La Retención escolar constituye un requisito clave para que los estudiantes adquieran los conocimientos, habilidades y actitudes que se espera desarrollen durante su etapa escolar. Un estudiante que deja de asistir a clases no solo deja de aprender lo que se espera, sino que además corre mayor riesgo de incurrir en conductas nocivas para su desarrollo.

¿Qué hacen los establecimientos para mejorar la retención escolar?

  • Se preocupan de que los estudiantes y sus apoderados perciban la relevancia de aprender y de terminar los estudios escolares.

Promueven que los profesores conecten los contenidos y habilidades que enseñan con situaciones del mundo real, con el fin de que los estudiantes comprendan su relevancia y aplicabilidad para la vida cotidiana. A la vez, los ayudan a tomar conciencia de la importancia de completar la enseñanza media en términos de las posibilidades de desarrollo personal que se les abren, la mayor libertad laboral que adquieren y los mayores ingresos a los que pueden aspirar. Los establecimientos comunican a los padres y apoderados la relevancia de que ejerzan su rol de educadores y apliquen control parental (cuidar las amistades de sus hijos, exigir horarios, saber dónde están, entre otros). Asimismo, les transmiten que es importante que sus hijos permanezcan en el sistema escolar, que asistan a clases y destinen tiempo al estudio.

  • Identifican a tiempo a los estudiantes en riesgo de desertar y promueven su asistencia.

Mantienen un registro con información actualizada de los estudiantes para identificar a tiempo a aquellos en riesgo de desertar. El profesor jefe se preocupa de conocer a cada uno de sus alumnos y sus realidades, y están disponibles para sus inquietudes y necesidades para poder intervenir a tiempo. Algunos indicadores de riesgo a considerar son: tasa de asistencia menor al 90%, bajo rendimiento en Matemática y Lenguaje, problemas de comportamiento, repitencia, baja motivación escolar, embarazo, víctima de acoso escolar, transición de enseñanza básica a media, maltrato familiar, escaso control parental, responsabilidades familiares tempranas, baja valorización de la educación por parte de los padres y abuso de sustancias.

  • Promueven la asistencia y entregan apoyo académico a los estudiantes en riesgo de desertar.

Se preocupan con especial énfasis de que estos alumnos no falten a clases. En este sentido, les comunican la importancia de asistir al colegio regularmente, contactan a sus apoderados cuando se ausentan, les exigen justificativo e indagan sobre las causas de su inasistencia para actuar al respecto. También les entregan ayuda individualizada o en pequeños grupos en las asignaturas con desempeño más débil, organizan instancias para estudiar y hacer tareas en el establecimiento después de la jornada escolar, y analizan la posibilidad de evaluación diferenciada.

  • Asignan tutores personalizados y ofrecen apoyo psicosocial a los estudiantes en riesgo de desertar.

Asignan un tutor a cada estudiante en riesgo de desertar, para que establezca una relación estrecha con él, genere vínculos de confianza, lo oriente con respecto a su futuro, y lo ayude a proponerse metas alcanzables y a enfrentar sus necesidades académicas y sociales. Además, el tutor asume el rol de mediador entre el establecimiento y su familia, y entre el estudiante y el equipo directivo y docente. También entregan atención psicológica personalizada a los alumnos con alto riesgo de desertar y establecen redes con organismos especializados para proveer de ayuda a aquellos que tienen problemas de salud mental, drogas, alcohol, delincuencia, negligencia, maltrato familiar, entre otros.

  • Ofrecen alternativas para que cada estudiante experimente la vida escolar de manera positiva.

Se preocupan de que cada estudiante encuentre dentro de la institución una vía para contribuir a la comunidad o desarrollar sus intereses y talentos, de modo que perciban a la escuela como un espacio propio y atractivo, y generen redes con sus pares. Para ello, enriquecen las distintas asignaturas con actividades variadas y organizan actividades extracurriculares diversas, preocupándose de integrar a los alumnos en riesgo de desertar, así como a aquellos que se están incorporando al establecimiento.

  • Cuidan que los estudiantes en riesgo de desertar se sientan seguros en el establecimiento.

Se preocupan de mantener un ambiente escolar seguro, con especial énfasis en los alumnos que se sienten amenazados y están en riesgo de desertar. En este sentido, sancionan las agresiones, intervienen directamente y hacen seguimiento en caso de violencia, bullying o acoso sexual, se preocupan de desarrollar relaciones de respeto y fomentan el valor de la diversidad.

  • Orientan a los estudiantes en la transición de enseñanza básica a media.

Los establecimientos de enseñanza básica orientan a los alumnos para que continúen sus estudios y los ayudan a matricularse en la alternativa que mejor calce con sus necesidades e intereses. Una vez que han ingresado a enseñanza media, los colegios entregan apoyo a los alumnos de primero medio para atenuar el cambio con respecto a enseñanza básica y ayudarlos a adaptarse a las nuevas exigencias.

  • Dan flexibilidad en casos excepcionales.

En situaciones particulares que pueden enfrentar los estudiantes, como problemas familiares y de salud, embarazo, entre otros, los colegios ofrecen apoyo y facilidades para que puedan continuar con sus estudios, facilitándoles las materias y adaptando las fechas según sus necesidades.

  • Fomentan la formación de los docentes en materias relacionadas con ausentismo y deserción escolar.

Se preocupan de que el cuerpo docente se encuentre formado y actualizado para identificar y prevenir factores de riesgo y en la intervención pedagógica y socioafectiva para casos de ausentismo o deserción escolar. Además, gestionan internamente la realización de jornadas de capacitación, talleres o minutas para profesores y otros integrantes de la comunidad educativa.

  • Realizan un seguimiento a los estudiantes que se cambian de colegio.

Exigen a los padres que cambian a sus hijos de colegio, documentos que certifiquen que efectivamente continúan con sus estudios.

Descarga más información sobre este indicador acá:

Documento Indicador Retención escolar
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