Hábitos de vida saludable

Hábitos de vida saludable
El indicador de hábitos de vida saludable evalúa las actitudes y conductas autodeclaradas de los estudiantes en relación a la vida saludable y sus percepciones sobre el grado en que el establecimiento promueve hábitos beneficiosos para la salud.

Se consideran las siguientes dimensiones:

  • Hábitos alimenticios: considera las actitudes y las conductas autodeclaradas de los estudiantes hacia la alimentación. A su vez, considera sus percepciones sobre el grado en que el establecimiento promueve hábitos de alimentación sana.
  • Hábitos de vida activa: considera las actitudes y las conductas autodeclaradas de los estudiantes hacia un estilo de vida activo. A su vez, considera sus percepciones sobre el grado en que el establecimiento fomenta la actividad física.
  • Hábitos de autocuidado: considera las actitudes y las conductas autodeclaradas de los estudiantes ante la sexualidad, el consumo de tabaco, alcohol y drogas. A su vez, considera sus percepciones sobre el grado en que el establecimiento previene conductas de riesgo y promueve conductas de autocuidado e higiene.

¿Por qué son importantes los hábitos de vida saludable?

El desarrollo temprano de un estilo de vida propicio para la salud contribuye, en términos generales, al desarrollo de una buena calidad de vida física y mental, así como a la adquisición de las habilidades sociales necesarias para la convivencia diaria y la vida en sociedad. Asimismo, previene el consumo de tabaco, alcohol y drogas antes de los 18 años, período donde los jóvenes se encuentran en pleno proceso de desarrollo.

¿Qué hacen los establecimientos para promover los hábitos de vida saludable?

  • ​Crean conciencia sobre la importancia de una alimentación equilibrada, de una vida activa y de mantener buenos hábitos del sueño.

Enseñan y refuerzan frecuentemente los conceptos básicos sobre alimentación equilibrada, actividad física constante y sueño reparador. Asimismo, enseñan a los estudiantes la importancia de adquirir buenos hábitos en estos ámbitos, como alimentarse siempre de manera equilibrada y a una hora determinada, hacer ejercicio físico regularmente y respetar diariamente las horas de sueño.

  • Profundizan los contenidos curriculares relacionados con la mantención de una vida saludable.

Profundizan los contenidos curriculares relacionados con los temas de vida saludable, para que los estudiantes cuenten con una base teórica sólida que le dé sentido a la adquisición de hábitos saludables.

  • Ofrecen alimentos saludables en sus quioscos y casinos.

Cumplen la política determinada por el Ministerio de Salud (Ley N°20.606) respecto de la prohibición de expender, comercializar y promocionar alimentos de elevados contenidos de calorías, grasas, azúcares, sal u otros ingredientes que determine la autoridad, en los recreos y horarios de salida, e instauran "quioscos saludables" donde se ofrecen alternativas sanas, como fruta, yogur y frutos secos. Además, se preocupan de que el casino no solo entregue un almuerzo nutritivo y balanceado para los estudiantes de acuerdo con su etapa escolar, sino que también informan mediante afiches e infografías aquellos elementos y cantidades que son parte de una dieta saludable.

  • Incentivan el consumo de agua.

Con el fin de promover el consumo de agua y evitar el abuso de bebidas gaseosas y jugos artificiales, disponen de bebederos de agua en los patios, y ofrecen agua en vez de jugo en el casino y en otras instancias.

  • Prefieren incentivos no comestibles.

Promueven que los reconocimientos e incentivos que se otorgan a los estudiantes por diferentes acciones no sean comestibles, sino otros como paseos, salidas académicas, visitas a museos, materiales didácticos, libros, diplomas, entre otros.

  • Ofrecen facilidades para la actividad física.

Cuentan con medios para estimular la actividad física; por ejemplo, elementos deportivos como balones y cuerdas. Organizan y difunden actividades que implican actividad física, como caminatas, corridas, cicletadas, concursos de baile y encuentros deportivos. Además, se preocupan de incluir a estudiantes embarazadas y otras personas con movilidad reducida, teniendo en cuenta los medios disponibles y las actividades a realizar.

  • Destinan tiempo significativo de la clase de Educación Física y Salud al acondicionamiento físico de todos los estudiantes.

Se preocupan de que todos los estudiantes hagan actividad física durante la clase de Educación Física y Salud, para lo cual las planificaciones incluyen objetivos relacionados con el acondicionamiento físico, como juegos y deportes, considerando los ritmos, intereses y preferencias de los estudiantes.

  • Educan tempranamente y con el ejemplo a los estudiantes sobre los riesgos del consumo de tabaco, alcohol y drogas.

Explican a los estudiantes a temprana edad los riesgos que implica el consumo de tabaco, alcohol y drogas para la salud y el desarrollo de las personas, de modo que asocien el uso de estas sustancias con actividades dañinas que deben evitar. Asimismo, todo el personal docente y no docente se informa y educa con el ejemplo, respetando la prohibición de consumir tabaco, alcohol y drogas en los espacios abiertos o cerrados del colegio.

  • Desarrollan en los estudiantes habilidades que servirán como factores protectores.

Se preocupan del desarrollo cognitivo y socioemocional de sus estudiantes enfocándose en que ejerciten el autocontrol, aprendan a manejar la ansiedad, usen la comunicación para resolver problemas, cultiven amistades, desarrollen un proyecto de vida, entre otros.

  • Ofrecen programas de prevención específicos de consumo de tabaco, alcohol y drogas para los estudiantes, y apoyan a aquellos que presentan consumo problemático.

Ofrecen a los alumnos programas de prevención de consumo de tabaco, alcohol y drogas, enfocándose en los problemas de consumo recurrentes del sector y considerando las características y riesgos que presenta la población a la que se dirigen, sea por edad, género, ambiente familiar u otros factores. En estos programas, les enseñan a enfrentar la presión de los pares y a resistirse ante la oferta de sustancias, fortalecen el compromiso de los estudiantes contra el uso indebido de sustancias y refuerzan las actitudes antidrogas en general. Además, cuando detectan a alumnos que consumen sustancias ilícitas en forma frecuente, les entregan apoyo especializado o los derivan a ayuda competente.

  • Entregan educación sexual.

Implementan de forma permanente programas integrales de educación sexual que abordan el tema desde el ámbito biológico, afectivo y social. Organizan talleres, charlas, campañas y programas para estudiantes y apoderados sobre el tema. Estas iniciativas buscan entregar información sobre una sexualidad responsable; es decir, información sobre los métodos anticonceptivos, las enfermedades de transmisión sexual, las consecuencias del embarazo adolescente, la salud reproductiva, entre otros.

  • Involucran a los padres en el desarrollo de hábitos de vida saludable.

Entregan información y pautas educativas a los padres y los incorporan en las actividades escolares de promoción de vida saludable. Además, los ayudan a generar factores protectores en el hogar, como desarrollar la comunicación y las buenas relaciones padre-hijo, ejercer control parental e instaurar reglas claras. Por ejemplo, comprometen a los padres para que envíen colaciones saludables e incentiven la actividad física, y les ofrecen programas que entregan herramientas para conversar sobre sexualidad y salud reproductiva con sus hijos.

  • Ofrecen charlas educativas para estudiantes.

Generan espacios educativos, informativos y reflexivos para abordar, en mayor profundidad, temas específicos relacionados con el desarrollo de hábitos de vida saludable, considerando alimentación saludable, beneficios del deporte y conductas de autocuidado. Para ello, se invita a profesionales que entreguen conocimientos objetivos y puedan resolver las dudas de los estudiantes en cada etapa de su desarrollo.

  • Realizan recreos activos y entretenidos.

Organizan recreos con actividades que involucran actividad física, considerando los espacios y materiales disponibles, y los intereses y gustos de sus estudiantes. Estas instancias buscan que los alumnos se mantengan activos mediante deportes o diversas actividades que impliquen actividad física. Por ejemplo, organizan campeonatos de fútbol mixto, zumba, baile entretenido, partidos de básquetbol, vóleibol, entre otros.

  • Comunican preocupación por las condiciones sanitarias y de seguridad del local escolar.

Velan por que se cumplan las condiciones sanitarias mínimas para su funcionamiento; por ejemplo, mantienen alejados focos de insalubridad o peligro, cuentan con suficiente abastecimiento de agua potable, mantienen la higiene de baños y cocinas, tratan adecuadamente la basura, entre otros.

  • Promueven actividades pedagógicas fuera del aula para el reconocimiento de su entorno sociocultural y el contacto con los espacios naturales.

Los establecimientos fomentan la vida activa de los estudiantes a través de actividades en espacios fuera del aula, vinculando aspectos del entorno sociocultural y natural a contenidos pedagógicos propios del proceso de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo, realizan salidas educativas a parques, museos y reservas naturales, hacen a los estudiantes participar de trabajos con organizaciones comunitarias y campañas solidarias, entre otros.

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Documento Indicador Hábitos de vida saludable
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